FELIPE ÁNGELES

Biografía

¿Quién es Felipe Ángeles?

Resumen

Felipe Ángeles (n. 1868 - m. 1919) fue un militar mexicano de alto rango, perteneciente a las fuerzas de artillería del Ejército Mexicano. Felipe Ángeles es considerado un héroe popular de la Revolución Mexicana debido a que fue un cercano aliado y colaborador de Francisco I. Madero y de Francisco Villa.

El General Felipe Ángeles con el Presidente Francisco I. Madero, Victoriano Huerta y oficiales del Gobierno de MéxicoCastillo de Chapultepec, Ciudad de México, 1912

NACIMIENTO y vida personal

Felipe Ángeles nació en el poblado de Zacualtipán, en el Estado de Hidalgo, el 13 de junio de 1868; hijo del matrimonio de Felipe Ángeles Melo y Juana Ramírez. Felipe Ángeles padre también fue un militar mexicano que combatió bajo el rango de coronel contra la invasión por parte de los Estados Unidos en 1847 y contra la invasión por parte de Francia en 1862.

En 1896 contrajo matrimonio con Clara Krause.

Educación y ACADEMIA

Felipe Ángeles inició su educación en Huejutla, y le dio continuidad en la Escuela de Molango y en el Instituto Literario de Pachuca. A sus 14 años de edad entró al Colegio Militar, tras recibir una beca de parte de Porfirio Díaz, quién ya se desempeñaba como Secretario de Estado. Esta beca fue otorgada como agradecimiento a los servicios de su padre en el combate a la intervención extranjera. En la academia, Felipe Ángeles sobresalió como uno de los oficiales más inteligentes de su generación, la cual incluía a otros personajes que después ganaron relevancia en la Historia de México como Victoriano Huerta y Rafael Eguía Lis.

En 1892, se graduó con el grado de Teniente Técnico de Artillería. Se desempeño como profesor del Colegio Militar, de las Escuela de Aspirantes, de la Escuela Nacional Preparatoria y de la Escuela de Tiro, de esta última como director.

Más adelante, Felipe Ángeles tuvo la oportunidad de tener un par de experiencias internacionales, en Estados Unidos para estudiar temas avanzados de artillería y en Francia para supervisar la compra de armamento adquirido por el Gobierno de México. Después de estos servicios, fue ascendido a mayor y le concedieron la orden de Legión de Honor por sus méritos.

IDEOLOGíA

A pesar de sus altos rangos y calificaciones académicas, Felipe Ángeles se consideraba un soldado activo y un hombre de armas. Por lo mismo, en ocasiones se le llegó a considerar como un personaje iluso e irrealista. Felipe Ángeles era un militar inconforme con las injusticias cometidas por el ejército hacia ciudadanos americanos e inconforme también con la práctica del favoritismo como eje de promoción en los rangos militares. Asimismo, Felipe Ángeles criticaba al soldado arbitrario y brutal; y elogiaba al soldado apegado a la legalidad y a las obligaciones institucionales, lo cual le generó enemigos en el ámbito político.

ÉPOCA MADERISTA

En 1912, Francisco I. Madero nombró a Felipe Ángeles como director del Colegio Militar. Seis meses después fue ascendido a General Brigadier, cargo bajo el cual combatió al grupo de Orozco en Sonora y a Emiliano Zapata en Morelos.

Felipe Ángeles se caracterizaba por utilizar métodos conciliadores para pacificar al estado y evitar que sus tropas abusaran sobre la población local. Esto le ganó la admiración y respeto de sus contrincantes, incluyendo al mismo Zapata.

Felipe Ángeles era una de las personas de mayor confianza para Francisco I. Madero, razón por la cual Madero solicitó su ayuda para asuntos críticos en repetidas ocasiones.

ÉPOCA DE LA DECENA TRÁGICA

Una de las decisiones más peligrosas que tomó el presidente Madero fue trasladarse desde la Ciudad de México a Cuernavaca en un automóvil sin escolta militar, para encontrarse con Felipe Ángeles. El peligro de esta acción se debe a que varias secciones de la ruta estaban tomadas por grupos armados zapatistas, quienes eran hostiles a Madero.

Cuando regresaron a la Ciudad de México, Madero y Ángeles se encontraron con el Ministro de Guerra, Ángel García Peña. El Presidente Madero ordenó a García Peña tomar el mando de las tropas leales y designar a Felipe Ángeles como jefe de su Estado Mayor y ponerlo a cargo de todas las operaciones. Esta orden del Presidente Madero fue desobedecida por parte de García Peña, debido a que existían presiones dentro del ejército provenientes de mandos superiores afines a la estirpe del Porfirismo.

En vez, dicho mando quedó en manos de Victoriano Huerta, quién entró en tratos secretos con Félix Díaz. Tras una serie de negociaciones que culminaron en el Pacto de la Embajada, con la complicidad del Embajador de Estados Unidos, Henry Lane Wilson, procedió el plan que tenían.

Poco después, arrestaron al Presidente Madero, al Vicepresidente Pino Suárez y al General Felipe Ángeles. El 19 de febrero le obligaron a Madero y a Pino Suárez a firmar la renuncia a sus cargos, y 3 días después fueron asesinados con fusil.

Por su parte, el General Felipe Ángeles fue enviado en exilio a Francia, donde permaneció hasta finales de 1913. A su regreso, se unió al Ejército Constitucionalista, integrado por el núcleo del grupo Maderista en la Revolución y varios de sus discípulos.

ÉPOCA DEL CONSTITUCIONALISMO

En 1913, el expresidente Porfirio Díaz envió una carta al General Felipe Ángeles, en la cual se le hizo saber que el régimen de Victoriano Huerta iba a caer y donde Díaz le pide a Ángeles que interceda para salvar a la Patria y al Ejército.

Adjunta a la carta de Porfirio Díaz, se incluía una nota de parte de José Yves Limantour, dirigida a Francisco León de la Barra, en la cual se le indicaba que la dotación de tierras debería proceder a favor de Emiliano Zapata, y que se debía constituir un nuevo ejército, bajo el mando de Francisco Villa y de Emiliano Zapata, para salvar a la Nación.

Es por esto que, en octubre de 1913, Felipe Ángeles vuelve a México de su exilio en Francia, uniéndose a las fuerzas de Venustiano Carranza, quien lo nombró Secretario de Guerra. Sin embargo, algunos militares rebeldes protestaron este nombramiento, incluyendo a Álvaro Obregón, por lo que Carranza decidió ratificar el nombramiento de Ángeles a Subsecretario de Guerra.

En 1914, Ángeles se incorporó a las fuerzas de Francisco Villa, como comandante de artillería de la División del Norte. Con esta legión militar, participó en las batallas de Torreón, San Pedro de las Colonias, Paredón y Zacatecas. En esta serie de ocasiones, Ángeles tuvo la oportunidad de mostrar su enorme habilidad como estratega militar. Gracias a la confianza que le tenía Francisco Villa, fue enviado como su representante a la Convención de Aguascalientes, donde participó en la comisión de guerra y logro alineamiento con el grupo Zapatista.

En 1915, ocupo por unos días la gobernatura de Coahuila y de Nuevo León. Ante el triunfo de Venustiano Carranza, el General Ángeles se refugió en Estados Unidos, en El Paso, Texas, con la ayuda de José María Maytorena. Ángeles permaneció muy activo desde el exilio, formando parte del Comité Ejecutivo de la Alianza Liberal Mexicana en la ciudad de Nueva York.

Desde el exilio, escribió su opinión en artículos de diversos periódicos, en los cuales expresaba abiertamente su convicción socialista y partidaria del marxismo, juzgando al liberalismo como cosa del pasado. Expresó su desacuerdo con la Constitución de 1917, apoyando la versión de 1857 (la cual fue producto de la guerra de Reforma), ya que la juzgaba más adecuada para la situación del país.

En Diciembre de 1918, Felipe Ángeles regreso de los Estados Unidos hacia México, con el objetivo de atacar a Venustiano Carranza, a través del Plan de Río Florido. Sus intentos de unificar a los rebeldes y de disciplinar a los Villistas fracasaron, por lo que aislado y vencido, fue denunciado y arrestado.

MUERTE

A pesar del clamor de la gente pidiendo el perdón durante la sesión de su juicio, Felipe Ángeles fue sentenciado a la pena capital.

Felipe Ángeles murió fusilado en Chihuahua el 26 de noviembre de 1919.

LEGADO

En su testamento político, dijo: “Mi muerte hará más bien a la causa democrática que todas las gestiones de mi vida. La sangre de los mártires fecundiza las buenas causas”

El 15 de noviembre de 1941, al cumplirse el XXII aniversario de su muerte, fue nombrado en su tierra natal “Hijo del Estado de Hidalgo”. Se recuerda su frase más célebre “Por que temerle a la muerte, si no le temo a la vida”.

El 26 de noviembre del 2019, se cumplió el centenario de su fusilamiento. El presidente Andrés Manuel López Obrador fue el encargado de organizar su homenaje, durante una ceremonia militar.

Asimismo, la administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador, ha decidido nombrar el nuevo Aeropuerto para la Ciudad de México, en Santa Lucía, Estado de México en honor y memoria del General Felipe Ángeles.

GALERÍA DE IMÁGENES

Felipe Ángeles junto a Cañón de Gran Calibre de la División del NorteTorreón, 1914
Felipe Ángeles con su Estado MayorCerro de la Bufa, Zacatecas, 1914
Pancho Villa y Felipe Ángeles, con el Centauro del NorteCiudad de México, 1914
Felipe Ángeles y Francisco Villa, aliados militares (1914)Obra al Fresco de Juan O´Gorman, 1979-1980
Felipe Ángeles con sus compañeros de la Academia Militar
General Felipe Ángeles (derecha)

EVIDENCIA PERÍODISTICA Y NOTAS DE PRENSA

Portada del Periódico "El Universal", 25 de Noviembre de 1919
Portada del Periódico "El Universal", 26 de Noviembre de 1919
Portada del Periódico "El Demócrata", 20 de Noviembre de 1919
Portada del Periódico "El Informador", 27 de Noviembre de 1919